| Cuenta corriente tributaria. Concepto y funcionamiento. |
¿Qué es la cuenta corriente tributaria? Es una cuenta que la Administración Tributaria asignará a cada contribuyente, siempre que reúna determinados requisitos, en la que se cargarán y abonarán, respectivamente, los débitos y créditos que puedan surgir entre ambas partes.
¿ Cómo funciona la cuenta corriente tributaria?
Con el objeto de determinar el saldo de la cuenta corriente tributaria, se extinguirán los créditos y deudas tributarias, por compensación, surgiendo un nuevo crédito o deuda tributaria, por el importe del saldo deudor o acreedor de la cuenta.
La determinación del saldo de la cuenta se realiza trimestralmente y se notifica al sujeto pasivo, otorgándosele un plazo de 10 días para que formule alegaciones.
Transcurrido este período se dicta liquidación provisional y se emite carta de pago por el saldo a favor de la Hacienda Pública, o se acuerda la devolución si el saldo es favorable al contribuyente.
¿ Cuáles son los requisitos para que se aplique?
Sólo se aplicará a aquellos que ejercen actividades empresariales y profesionales, siempre que cumplan, además, los siguientes requisitos:
¿ Qué partidas pueden ser objeto de compensación en la cuenta corriente tributaria?
Las referentes al IRPF, Impuesto de Sociedades, IVA y a las declaraciones de retenciones y otros pagos a cuenta del IRPF y del Impuesto sobre Sociedades.
¿ Cómo se solicita la aplicación de la cuenta corriente tributaria?
La aplicación debe solicitarse mediante instancia a la Agencia Tributaria, en el mes de octubre del año inmediatamente anterior a aquél en que el sistema deba surtir efectos.
¿ A quiénes puede beneficiar este sistema?
Principalmente a aquellos contribuyentes con saldos de cuantía importante a devolver de IVA, ya que podrán compensar, de manera automática, estos importes, con otras deudas tributarias que pudieran surgir.